Qué cae una borrasca, contemplar y a seguir.
Quiero una mesa. Como si quieres postre… Me contestan. Y ya sabéis lo que significa. Te quedas sin ella, lo mismo que sin postre, desde no sé ni cuánto ya. Porque uno olvida la carne dulce lo mismo que a la gente que pasó sin pena ni gloria por tu vida.
Y postre ya sabéis «Gata de fuego ronroneadondo» Que va con ciruelas, ron, y chocolate derretido.
Campanero, quiero una mesa. Imposible, dice, y añade, hago campanas.
Juan, Carlos, Maite, Jesús ¡Quiero una mesa!
Pues si no te llega dile a tu mujer que la compre.
Pues tengo para un rato, pienso.
Y lo mismo que sin postre, seguiré sin mesa.
Y dime tú que estás fatal.
Pues mira las mariposas con los ojos bien cerrados e imagina sus colores. Yo así hago con mi vida. Y oye, todo es un arcoiris que empezó y no termina. Y sin postre, ni mesa. Y ahora define muerte, siempre que caigas en depresión.
Porque allí seguro ni pides, ni pasas hambre, ni escribes. Lo único malo es si no te dejan pasar. Y así os lo he contado.
©ManuelAcostaMás