Batallas de todos los días.
Y ante todas, tengamos esperanzas
Porque mientras ocurren, no nos ha de faltar el aliento para afrontarlas.
Y vendrá el viento, seco, fuerte, moviendo todas las cosas de sitio, molesto. Y mantendremos las velas más allá de lo razonable, porque quien gobierna el barco somos nosotros y no precisamente con incertidumbre, sino con arrojo y valor. Sabedores de que, pese a las dificultades, sabemos hacerlo bien
Y si hay que hablar, se habla, de lo que sea. Porque inventar es la patria de los que cuentan cuentos. Y yo los cuento.
©ManuelAcostaMás